Vehículos inteligentes

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¿Crees que los vehículos autónomos están cerca de circular por nuestras carreteras? Esperate a leer el siguiente articulo.

Introducción

Cada día parece más próxima la llegada de los vehículos autónomos. Actualmente no hay fabricante que se resista a desarrollar y probar nuevos modelos que recogen la tecnología necesaria para esta finalidad. Esto lleva a pensar que solamente es cuestión de tiempo su incorporación a nuestras carreteras ya que se están invirtiendo millones de euros en su investigación. Los expertos pronostican su implantación para el año 2020.

Pero, ¿Qué es lo que realmente está retrasando esta transición que ya parecía evidente hace un par de años? La respuesta a esta pregunta no es otra que la legislación y el rechazo de los usuarios a lo desconocido. Es cierto que es un tema muy complejo porque los usuarios de este tipo de vehículos deberían poner su vida en manos de un sistema entrenado el cual está demostrado que comete errores. Pero, ¿por qué aun así las marcas siguen apostando por este nuevo modelo de conducción? Bien, hoy en día está demostrado que el error de los sistemas actuales de conducción autónoma como de “Autopilot” de Tesla, del que hablaremos más adelante en profundidad, tienen un porcentaje de provocar un accidente por error del sistema mucho menor al de los humanos puesto que la mayoría de accidentes que se producen en la carretera en la actualidad se deben a despistes o imprudencias.

Niveles de autonomía

  • Nivel 1: ayuda al conductor: en realidad, ni siquiera se parece mucho a lo que entendemos por conducción autónoma. El nivel 1 de conducción autónoma se establece para aquellos coches que pueden asistir al conductor en algunas tareas básicas. Esto es, básicamente, mantener una velocidad fija y mantener el coche en el carril.
  • Nivel 2: coches semiautónomos: En entornos controlados, un coche de nivel 2 puede funcionar solo siempre y cuando no surja ningún percance. Es decir, el coche se mantiene el carril, regula la velocidad y frena para no acercarse demasiado a otro coche. Pero es importante que la persona esté siempre pendiente, porque si hay cualquier problema, la máquina cede automáticamente el control. El sistema Autopilot de Tesla se encuentra en este nivel a día de hoy.
  • Nivel 3: el coche toma decisiones: Al igual que en el nivel 2, los coches con este sistema obligan al conductor a estar pendiente, pero el coche cuenta con la capacidad de decidir. Mientras un coche de nivel 2 se limita a hacer lo básico para moverte y no chocarse, un nivel 3 puede elegir cambiar de carril, adelantar, dejarse adelantar y más. Todo en entornos simples como una autopista eso sí. Nada de ciudades con peatones, bicicletas, rotondas y montones de señales. Aún no hay ningún coche en el mercado que funcione de esta forma, pero en teoría llegarán al mercado en los próximos 5 años. El prototipo autónomo de Audi ya trabajaba en este nivel.
  • Nivel 4: autonomía completa en entornos controlados: Este es probablemente el paso más grande que tiene que dar la conducción autónoma. En el nivel 4 hablamos de un coche que, siempre y cuando todo el mundo respete las normas de circulación (algo que en la práctica jamás sucede), puede funcionar sin atención externa. Ford espera sacar un coche autónomo de este nivel de 2021.
  • Nivel 5: autonomía absoluta: El nivel definitivo de la conducción autónoma. Simplemente dile a tu coche a dónde quieres ir, si es que no lo sabe ya, y déjale hacer todo el trabajo. Este nivel de autonomía es el que verdaderamente podría cambiar nuestra forma de entender el coche y el transporte. Tal vez con este nivel de autonomía el coche deje de comercializarse como propiedad y pase a comercializarse como servicio. O quizás quien tenga un coche lo rentabilizará también mientras no lo utiliza utilizándolo como taxi. No sabemos lo que nos depara la conducción autónoma, pero no cabe duda de que es el futuro.

Ventajas e Inconvenientes

Ventajas

  • Funcionan prácticamente sin errores: La tecnología que se está desarrollando para que tengamos coches autónomos es tan complicada que incluye todo tipo de consideraciones, como la velocidad, cómo se están comportando otros vehículos, la distancia que existe entre varios objetos alrededor, y hasta la localización actual en el mundo. Todo esto es tan preciso que virtualmente no debería existir ningún error cuando los sistemas está funcionando al 100%.
  • Adiós al tráfico: El tráfico no es más que un problema creado por la poca coordinación que existe entre todos los autos que están en las calles. Con vehículos que se manejen solos ni siquiera se tendrán que usar señales de tráfico porque todos se estarán comunicando entre ellos, y, por lo tanto, el tráfico será mucho menor. La idea sería manejar a una velocidad más baja, pero con mejor coordinación entre todos para evitar atascos.
  • Sin preocupaciones por estacionarse: En todas las ciudades grandes siempre existen problemas para conseguir donde estacionarse. Con los coches autónomos esto no sería un gran problema porque no necesitarían un conductor. Así que, las personas que los usen podrían bajarse en su destino y el auto se mantendría buscando un sitio para estacionar por sí solo, o incluso, dar unas vueltas en la manzana mientras tanto.
  • Vehículos con nuevo diseño y más potencia: Si no se necesitan todas las herramientas que tenemos ahora para manejar estos coches, el diseño de los mismos podría cambiar radicalmente, tanto así que se podrían volver irreconocibles. Esto también podría lograr que el motor fuese rediseñado para volverse más potente para cuando fuese necesario. Por otro lado, podrían convertirse en unos centros de entretenimiento donde las personas se relajarían mientras esperan llegar a su destino.
  • Mayor seguridad: No hay posibilidad para la distracción, las respuestas son más rápidas ante imprevistos y más precisas a la hora de reaccionar a ellos. (En nivel 4).
  • Menos multas: Sin exceso de velocidad, sin saltarse semáforos. (En nivel 4).

Desventajas

  • Costosos: Por supuesto, ahora mismo tener un auto que se maneje solo sería un gasto impresionante que podrían costear únicamente los ricos. Pero como toda la tecnología, lo más posible es que se abaraten con el paso del tiempo y a medida que se vayan haciendo disponibles para el público. Para esto tendremos que esperar unos cuantos años.
  • Problemas en el código: Sí, los coches autónomos deberían funcionar sin ningún problema, pero la realidad es que todos los sistemas programados pueden dejar de funcionar o de tener errores en su código. Esto es molesto si pasa en un smartphone, por ejemplo, pero en el caso de los autos, podría tener el potencial de causar grandes accidentes de tránsito.
  • Potencialmente más contaminación: Muchas empresas que están desarrollando este tipo de vehículos han decidido que deberían ser híbridos, electrónicos o al menos usar de forma eficiente la gasolina. Sin embargo, si esto no es una prioridad, se podrían crear más problemas de contaminación de los que ya tenemos. Por ejemplo, si el auto deja a las personas en su destino y no consigue donde estacionarse, se quedará dando vueltas en la manzana. Suena como una solución perfecta para ahorrar tiempo, pero no tanto para el ambiente que recibirá más emisiones de CO2.
  • Perdida de privacidad total: Si el auto que usas necesita satélites en tiempo real para funcionar, obviamente esto tiene el potencial de que cualquier tercero sepa exactamente dónde estás en cualquier momento. Esto es potencialmente peligroso porque no se tendrá privacidad en lo absoluto. Las empresas desarrollando coches autónomos tratarían evitar esta invasión de privacidad, pero los datos de las localizaciones de miles de personas estarán disponibles para que terceros malintencionados puedan obtenerlas.

Legislación Española al respecto

En abril de 2016 se firmó el primer texto de la Unión Europea sobre el tema: la Declaración de Ámsterdam sobre cooperación en el campo de la conducción automatizada y conectada. Este documento planteaba el objetivo de promover un marco normativo para el despliegue de la conducción automatizada y conectada, y señalaba que debería estar disponible en 2019. También se señalaba que en la agenda de reformas que debería incluir la legislación al respecto debería estar, además de un marco legal específico para esta tecnología, cuestiones relevantes como la privacidad y la protección de datos o la ciberseguridad.

Además, recientemente la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (Unece) ha introducido algunas enmiendas a la Convención de Viena sobre tráfico rodado, de 1968, que establece la normativa en carretera a nivel internacional, para permitir tecnologías de conducción automatizada.

En España, lo más cerca que se ha estado de una regulación sobre la materia ha sido a través de una Instrucción de la Dirección General de Tráfico de noviembre de 2015 en la que autorizaba las pruebas o ensayos de investigación realizados con vehículos de conducción automatizada en vías abiertas al tráfico en general. Esta Instrucción que permitió que por primera vez un fabricante (PSA Peugeot Citroën) probara este tipo de tecnología en España en un trayecto que iba de Vigo a Madrid, establece la exigencia de suscribir un contrato de seguro de responsabilidad civil y la superación de un procedimiento de certificación en servicio técnico acreditado a la hora de realizar estos ensayos. Además, la Instrucción incluía una tabla en la que se recogían los diferentes niveles de automatización (anteriormente mencionados), lo que también implicaría diferentes etapas normativas.

En cuanto a la normativa la normativa de responsabilidad civil y su aseguramiento, la Fiscalía especializada en Seguridad Vial se plantea si habrá un “desplazamiento de las responsabilidades de este orden desde el conductor hacia el fabricante del vehículo bajo el título de responsabilidad objetiva o principio del riesgo o con el mismo fundamento hacia los fabricantes del software que gestiona el sistema”. Y extiende esta reflexión hacia la industria que lo explota, no necesariamente coincidente con el fabricante, e incluso hacia los elaboradores de los mapas cartográficos utilizados por el sistema. La Fiscalía señala que “también habrá que tener en cuenta la responsabilidad patrimonial de la Administración Pública cuando los vehículos autónomos circulen prestando servicios públicos”.

En lo que se refiere a la responsabilidad penal en caso de accidente, según el Ministerio Público “parece claro que ésta no podrá atribuirse al conductor por falta de dominio del hecho en los casos más avanzados de plena automatización que no requieren de aquélla figura”.

En este sentido, apunta que “habrá que explorar si con la doctrina de la imputación objetiva pueden examinarse eventuales responsabilidades penales atribuibles a los elaboradores del software por graves deficiencias o al fabricante del vehículo por relevantes irregularidades cuando, con conocimiento de los riesgos que conllevan y de los probables resultados lesivos,

Bibliografía