Igualdad de género y brecha digital

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Introducción

En los últimos años la tecnología ha cambiado nuestras vidas, pero poco se ha hablado de la brecha digital de genero este es el objetivo de este estudio. Se analiza desde tres ámbitos: privado, formativo y productivo; con el fin de averiguar las razones de la brecha digital para luego tomar decisiones que puedan reducir la misma.

Los resultados del estudio se dan en tres apartados:

  • El primer bloque está centrado en el análisis de la opinión, actitud y el uso que realizan las mujeres de la TIC.
  • Un segundo bloque está centrado en el análisis de los diferentes itinerarios formativos que hombres y mujeres desarrollan respecto a las TIC.
  • El tercer bloque gira en torno a la posición de las mujeres en el sector tecnológico español.

El acceso y modo de utilización de las TIC ha tenido desde su surgimiento un calado progresivo en la sociedad, si bien persiste la mediación de determinadas variables(edad, nivel educativo, sexo, etc.) que definen en gran manera el grado de acceso y el modo de utilización TIC. “Para evitar la fractura social, desde los organismos internacionales y estatales se han venido promoviendo estrategias de e-inclusión , políticas encaminadas a asegurar el acceso a las TIC de todos los colectivos sociales y reducir la denominada brecha digital”.

Según un estudio de Eurostat (2007), el 40% de las mujeres españolas asegura utilizar diariamente internet, frente al 49% de los hombres. El origen de esta brecha digital de genero parece apuntar, como factores más destacados, a las diferencias en los itinerarios formativos seguidos por mujeres y hombres (con un menor contenido tecnológico en el caso de ellas) y a las desigualdades en el acceso al mercado de trabajo y a determinadas profesiones en particular, pues es en el ámbito laboral en el que buena parte de las personas entran en contacto con las TIC. En efecto, la proporción de mujeres licenciadas en tecnologías de la información y las comunicaciones está disminuyendo en Europa, especialmente en comparación con otras regiones del mundo.

Objetivos del estudio

  • Analizar el uso que hacen las mujeres de las tecnologías de la información y la comunicación.
  • Conocer la integración de la enseñanza referida al universo de las TIC en los distintos niveles educativos.
  • Cuantificar e investigar la posición profesional de las mujeres en sectores relacionados con el objeto de análisis del estudio.

Las mujeres y las TIC

En los últimos años, la expansión de las TIC (Tecnologías de la información y la comunicación) está contribuyendo a que los cambios sociales, que tradicionalmente se han ido sucediendo de forma pausada, se aceleren. En el Quinto Encuentro Internacional sobre Educación, Capacitación Profesional y Tecnologías de la Información se advertía, por un lado, de las posibilidades que una buena utilización de la tecnología puede aportar (potenciar el progreso social, cultural, económico…); y por otro lado, del riesgo de que las diferencias de desarrollo existentes entre sociedades tiendan a agrandarse.

El acceso a la información, la comunicación y el conocimiento ha pasado a considerarse un derecho de ciudadanía. Las TIC facilitan el ejercicio de este derecho, principalmente a través de Internet y de las redes digitales.

El conocimiento de las TIC de las mujeres y hombres ya no se considera que este tan distanciado, probablemente porque accede cada vez a más a formación tecnológica. La presencia minoritaria de las mujeres en el espacio tecnológico venia sustentada por todo un poso educacional y de socialización diferenciadora por roles que ya ha cambiado.

El factor generacional es determinante a la hora de explicar el conocimiento y la valoración que hacen las personas de las nuevas tecnologías; de hecho, la brecha generacional interactúa de manera considerable con la brecha de género. Es decir, a más edad, más desconocimiento y menos interés por las TIC por parte de las mujeres. En este sentido, el interés disminuye a medida que aumenta la edad de las mujeres y cuanto más alejadas se encuentran del mercado laboral. No obstante, la variable que unifica todas las impresiones relacionadas con el interés de las mujeres hacia las TIC es la necesidad.

Así, se observa una peculiar valoración de las TIC: todas las mujeres evalúan la existencia de las TIC como algo positivo, pero las restringen a los ámbitos. Sin embargo los hombres sí permiten una presencia más “invasiva” de las nuevas tecnologías en su vida cotidiana. Un miedo relacionado con el desconcierto que genera el desconocimiento de las TIC es un primer acercamiento a ellas. Este miedo se va atenuando a medida que se supera la primera fase de acercamiento a las TIC y la fase de prueba y error, que está llena de inseguridades.

Coincidiendo con el análisis realizado a partir de la revisión documental la presencia de las nuevas tecnologías en todos los espacios (públicos y privados) es una realidad cada vez más evidente. Así, parece que la población en general y las mujeres en particular cuentan con altas posibilidades de acceso y uso de las TIC al encontrarse en los ámbitos que ellas ocupan.

Las compras por internet son uno de los principales servicios proporcionados por la TIC, que cada vez están más presentes en la cotidianidad de la sociedad española. Otra de las variables que no se pueden dejar de considerar en la composición de una radiografía de la sociedad española y su relación con las TIC es la nacionalidad de procedencia de la población. Como en el resto de colectivos, las personas inmigrantes valoran positivamente las nuevas tecnologías, y reconocen las ventajas que estás implican es su caso facilitan la comunicación.

La principal característica de los blogs es la libertad con la que sus autores pueden publicar en la Red, los temas que se abordan son muy diversos. Debido a su carácter tecnológico, uno de los temas más habituales es la tecnología. Se han hecho varias encuestas para saber el perfil dominante en los blogs. En una encuesta el perfil predominante es el hombre(73%), sin embargo resultados de otros estudios presentar resultados muy diferentes. El Blogometro en el año 2006 analizó cerca de 50000 direcciones de Spaces públicos y señalo que en estos espacios las mujeres eran un 56%. Por ello, atendiendo a estos datos, no es posible saber el género dominante en los blogs.

Según datos del INE, el 32% de los hombres y el 35% de las mujeres han declarado haber navegado por Internet al menos una vez en los últimos 3 meses. Los motivos por los que las personas señalan no realizar un mayor uso de las herramientas TIC son: Sobre todo la falta de tiempo libre. Se consideran que tienen un conocimiento insuficiente que les impide hacer un uso más profundo. El precio de acceso a las TIC es muy alto.

A partir de estos análisis se han detectado posibles medidas que podrían contribuir al incremento de los niveles de uso de Internet: El abaratamiento de las conexión, medida apoyada por el 80% de las personas.

Necesidad de ofertar cursos de formación adaptados a las lagunas digitales de los diferentes colectivos. Según los informes la principal barrera de acceso a las nuevas tecnologías es el miedo o temor por lo desconocido y otro motivo es que las mujeres no han identificado las utilidad de las TIC para satisfacer sus necesidades de la vida cotidiana.

Los obstáculos también viene definido por la zona geográfica de donde se reside, pues las zonas rurales presenta menos penetración de TIC que las aéreas con mayor concentración como las ciudades. También se menciona los obstáculos que presenta la población inmigrante ya sea por las diferencias idiomáticas o el coste elevado de estas tecnologías, por este motivo la mayoría acude a locutorios o cibercafés. Respecto a las personas con discapacidad las principales barreras las escasez de dispositivos accesibles para ellos, o la irresponsabilidad de entidades privadas a la hora de desarrollar servicios y aplicaciones web que no favorecen el acceso adecuado y eficiente para todas las personas.

La formación de las mujeres en materia tecnológica

1) El currículo formativo y la presencia de TIC en los diferentes niveles de la formación reglada. Con la estructura básica del sistema educativo español tenemos:

  • En la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) son cuatro cursos que se han de desarrollar entre los 12 y los 16 años. Entre las capacidades que se desarrollan en esta etapa educativa destaca la de “adquirir una preparación básica en el campo de las tecnologías, especialmente las de la información y la comunicación”. Los niños y las niñas han de estudiar las mismas asignaturas en estos cursos, aunque entre las asignaturas comunes el alumnado puede escoger algunas de ellas; entre éstas asignaturas se encuentra la de Tecnología. Durante los tres primeros cursos las y los estudiantes cursan la tecnológica. En cuarto curso, las y los alumnos pueden optar entre ocho materias, entre las que se encuentra la tecnología.
  • En Bachillerato o de la Formación Profesional.
    • Enseñanza Secundaria Post-Obligatoria – Bachillerato: El Bachillerato se cursa ordinariamente entre los 16 y los 18 años y comprende dos cursos en los que es el momento en el que el alumnado ha de optar por un ámbito de formación u otro, escogiendo entre una serie de itinerarios. Siendo uno de ellos el itinerario tecnológico presente en el segundo curso.
    • Enseñanza Secundaria Post-Obligatoria – Formación profesional: En formación profesional se pueden cursar diferentes títulos de diferentes temáticas y se han analizado los títulos con más matriculaciones. En el análisis se muestra que de las 5 titulaciones más solicitadas dos de ellas pertenecen al ámbito tecnológico.
  • En la enseñanza universitaria es difícil el análisis por el gran volumen de titulaciones existentes. Teniendo en cuenta la comunidades autónomas con más población y las licenciaturas y diplomaturas más solicitadas, se deduce que sólo una titulación de las 5 primeras pertenece al ámbito de las tecnologías (Ingeniería Industrial).

2) Hombres y mujeres en la formación reglada: la presencia de ellas y ellos en las materias relacionadas con TIC

En educación infantil es complejo distinguir la actitud de los niños y las niñas hacia las TIC aunque se plantea profundizar en la presencia de las TIC en la formación a edades tempranas.

En la educación primario y la ESO se observa que el total de chicos matriculados es superior al de chicas en todas las comunidades autónomas en el primer ciclo de formación, pero ocurre lo contrario en el segundo ciclo.

En el Bachillerato hay una mayor proporción de chicas que de chicos matriculados frente a su menor proporción en la Formación Profesional de Grado Medio. Las chicas optan en mayor proporción por el desarrollo de estudios conducentes a la realización de una carrera universitaria que los chicos. En general, se considera que la formación y el contenido en TIC que se proporciona en el Bachillerato es oportuno; no se profundiza mucho pero sí lo suficiente para que los alumnos y alumnas puedan defenderse en el uso de estas herramientas.

En un FP de grado medio en el itinerario tecnológico, se constata la gran diferencia entre los estudiantes de Bachillerato, dado que un 79% de las personas matriculadas son chicos, frente a un 21% de chicas. se produce una clara diferenciación por sexo en la elección de las titulaciones, basada en la tradicional distribución de roles en el ámbito profesional, concentrándose las chicas en las titulaciones más relacionadas con el área de Administración y de servicios socio-sanitarios, mientras los chicos se concentran en otras especialidades tradicionalmente desempeñadas por los hombres, con un mayor componente técnico y tecnológico.

En las titulaciones de Formación Profesional de Grado Superior se puede apreciar como se repite el patrón de diferenciación por sexo a la hora de elegir titulación. Los chicos escogen mayoritariamente carreras técnicas y vinculadas con TIC, mientras que las chicas se decantan por titulaciones relacionadas con la Administración y los servicios socio-sanitarios. La Informática ocupa el primer lugar para los chicos, y para las chicas es la primera elección de las relacionadas con el TIC. En general el porcentaje de chicas en titulaciones de TIC es muy bajo salvo en algunas excepciones. No obstante, los años recientes muestran que cada vez hay más mujeres en FP, y donde se ha visto el mayor incremento es en las titulaciones relacionadas con la tecnología.

En cuanto a los estudios Universitarios, las titulaciones relacionadas con las nuevas tecnologías cuentan, en general, con proporciones bajas de matriculación femenina. Estas titulaciones están copadas por hombres, mientras que las mujeres tienen presencia mayoritaria en carreras con un componentes tecnológicos mucho menores. Al hacer un análisis temporal se ve un incremento en el número de mujeres en las carreras con más contenido tecnológico en las titulaciones superiores (licenciaturas), si bien sus matriculados siguen siendo predominantemente hombres. En contraste con esto, en las titulaciones técnicas (diplomaturas) se ha visto reducido el número de mujeres bastante significativamente a lo largo de los años. Es interesante resaltar que en 2 de las titulaciones relacionadas con el TIC, Comunicación Audiovisual y Óptica y Optometría, cuentan con una mayor proporción de mujeres que de hombres.

Centrando el análisis comparativo en la formación relacionada con las nuevas tecnologías, ha de señalarse que los hombres duplican y hasta triplican su presencia en ellas con respecto a las mujeres, en concreto en las Ingenierías.

Las diferencias entre géneros ya existentes, se reproducen en áreas de conocimiento supuestamente asociadas a la masculinidad, como el universo tecnológico. Estas diferencias no son tan evidentes entre las generaciones más jóvenes, que han crecido prácticamente en paralelo a la aplicación de las nuevas tecnologías a la vida cotidiana, que han integrado totalmente las TIC en su entorno escolar y en sus hogares. En cuanto a la infraestructura en nuevas tecnologías existente en los centros educativos, en general, se observa que los centros escolares cuentan con unos recursos tecnológicos relativamente aceptables,

Otro de los elementos considerados clave en la explicación de la posición de las mujeres en el universo formativo tecnológico, se considera que es el papel jugado por el profesorado. La manera de enseñar del mismo y de qué forma transmite esos conocimientos, puede potenciar la igualdad entre alumnos y alumnas favoreciendo la participación de éstas en las materias en las que están menos presentes.

Formación post-universitaria

Ya existen varias generaciones de mujeres cualificadas, licenciadas y doctoradas en las universidades, que podrían contribuir a superar barreras históricas. Sin embargo, en el mundo profesional de la investigación y la docencia universitaria, las mujeres ocupan puestos menos atractivos y con menos prestigio que los hombres.Además, en general, los puestos de mayor responsabilidad o superiores en la jerarquía los siguen copando los hombres, y se siguen produciendo situaciones discriminatorias cuando es una mujer la que pretende optar a uno de estos puestos de mayor responsabilidad y repercusión pública.

Motivos que explican la menor presencia de la mujeres en materias e itinerarios tecnológicos

Resultado del análisis y de diversas fuentes consultadas, es posible destacar entre las principales respuestas a estos interrogantes las siguientes:

  • Razones culturales y de socialización.

Aunque son indudables los avances, sigue existiendo una diferenciación por roles en muchas de las esferas de la vida pública y privada. Sigue socializándose a las niñas dentro de unos patrones culturales que definen su personalidad, orientados al aspecto de cuidado y otra formación de carácter más social y artístico.

  • Expectativas y patrones del profesorado y de las familias.

Niños y niñas se ven influenciados indudablemente por sus referentes adultos: profesores, familia y resto de su contexto, a la hora de decantarse por un itinerario formativo; éstos pueden percibir muchas veces de manera inconsciente ciertos patrones diferenciadores por sexo ejercidos por sus educadores o por sus familiares o por la realidad que viven y que observan en sus casas y en su día a día.

  • Autolimitación de las propias mujeres.

La socialización que ellas reciben desde su infancia y las expectativas que el profesorado, las instituciones educativas, sus propias familias y la sociedad en general, sustentadas en un sistema que sigue estableciendo roles por sexo, pueden haber influido en la concepción que las mujeres, especialmente las de generaciones de mayores tienen de sí mismas en la formación técnica y sobre sus capacidades y habilidades para la utilización de las TIC en general.

  • La ausencia de modelos femeninos.

Aunque en casi todas las esferas públicas se ha ido equiparando la presencia de modelos de hombres y mujeres. Esta menor presencia de referentes en los que fijarse puede estar influyendo a la hora de que las niñas se planteen una primera formación en tecnología.

3) Usos de las TIC en el entorno escolar. Un análisis por sexo

Estableciendo una comparación entre las chicas y los chicos. Según un estudio del Ministerio de Educación y Ciencia, en los centros educativos predomina la tendencia a mostrar cada vez más interés por los usos de las TIC en el entorno escolar. Los equipos directivos y el profesorado se reafirman en la utilidad de las TIC, ya que favorecen nuevos modelos de enseñanza y transmiten competencias fundamentales para el aprendizaje, además de mejorar y facilitar el trabajo del alumnado.

Las mujeres en el sector tecnológico español

Análisis de la presencia, participación y el desarrollo profesional de las mujeres en el sector tecnológico español.

Respecto al análisis de la presencia, participación y el desarrollo profesional de las mujeres en el sector tecnológico español parece que experimentan un retroceso, por lo que se han creado iniciativas orientadas a favorecer su acceso y permanencia en el mismo. El sector de las nuevas tecnologías puede ser una puerta abierta para las mujeres y su posición dentro del mercado trabajo y la sociedad en general, es decir, un campo privilegiado para lograr aumentar el empoderamiento de las mujeres, brindando importantes oportunidades para formar parte, como protagonistas equiparables a los hombres.

El sector de las TIC en España es un sector creciente, comparando el porcentaje de gasto de I+D en España respecto del PIB, en el 1990, estaba en 0'99% y en 2005 asciende a 1'13%. Empresas importantes, como IBM España, Microsoft ibérica, cuentan únicamente con mujeres entre sus directivos, pero solo el 4% de los integrantes de Consejos de Administración en España son mujeres y más del 70% de los trabajadores de compañías tecnológicas son hombres. Como se detalla en el apartado metodológico, además de la explotación estadística de diferentes fuentes de datos, se han realizado siete entrevistas a mujeres en puestos directivos del sector tecnológico tratando de abarcar diferentes perfiles, que se convocaron grupalmente o individualmente en función de la disponibilidad de las mismas.

El sector de las TIC: acotación, situación y la segregación ocupacional

La situación de la mujer en el apartado de las empresas tecnológicas es bastante preocupante, ya que el 4% de los integrantes de los Consejos de Administración son mujeres, mientras más del 70% en empresas tecnológicas son hombres. Continuando con esto, también apunta el decremento de mujeres en empresas de mayor tamaño, y tiende a concentrarse en los departamentos de carácter transversal (recursos humanos, marketing ...), donde siempre la presencia de las mujeres es mayor.

Los nuevos campos donde las mujeres se abren camino en empleos no convencionales en algunas partes del mundo incluyen las tecnologías de la información y las comunicaciones y también el ámbito jurídico. Ellas tienden a ocupar empleos considerados menos estratégicos, mientras que ellos se posicionan en mayor medida en los puestos más operacionales, es decir, los que más directamente conducen a puestos de dirección.

Se calcula que en 2010 la escasez de mano de obra en este campo ascenderá a 300.000 personas, por lo que Europa necesita un mayor número de estos profesionales. En el ámbito de diplomaturas y licenciaturas informáticas en España subió un 133% respecto a años anteriores, aunque representa uno de los porcentajes más bajos de la UE, también porque el número de mujeres han disminuido. Otra conclusión muy importante es la segregación horizontal y la vertical. La segregación horizontal resalta el hecho de que la mujer en encuentra ubicada en el sector tradicional (enfermería, magisterio...) y la segregación vertical habla de que existe mayor acumulación en puestos de baja responsabilidad. Un dato que queremos resaltar es que dentro del 66% de las empresas son de telecomunicaciones, no existían mujeres en cargos directivos.

La segregación vertical en el sector TIC

En España, la ocupación en que se observa una distribución por sexo más igualada es la de Auxiliares (hombres: 54,4% y mujeres: 45,6%), mientras que en los dos niveles superiores –Técnicos/as e Investigadores/as– los hombres representan un mayor porcentaje. Otro punto a destacar son las empresas privadas, ámbito con una presencia mayoritaria clara de hombres (72,6%).

El tipo de empresas en las que desarrollan mayor actividad las mujeres son empresas nacionales relativamente pequeñas (entre 50 y 100 trabajadores), donde las directivas ocupan puestos de máxima responsabilidad; y por otro lado, multinacionales del sector, en las que las mujeres ocupan puestos de responsabilidad intermedios circunstancia más habitual respecto al tipo de mujeres que ocupan cargos ejecutivos. La característica fundamental del sector que hay que tener en cuenta, es que se trata de empresas de reciente creación, cuya plantilla se ha incorporado en los últimos años, con gente joven.

Otro punto que destacamos es que las mujeres entrevistadas tienen familia e hijos, o al menos estos se sitúan entre sus objetivos en un futuro a corto plazo. Reconocen que el rol de madres es el principal factor que puede provocar que una mujer renuncie a su carrera, sin embargo, todas ellas han compatibilizado la maternidad con el desarrollo de una carrera profesión.

Igualdad de género

Para trascender y obligar a un cambio ideológico dirigido hacia la igualdad de genero, se necesita enfocar nuestros esfuerzos a incluir la perspectiva de género en la educación y enfocar la mirada a las construcciones culturales, sociales e históricas que, sobre el dato biológico del sexo, determinan normativamente lo masculino y lo femenino; es decir, las representaciones simbólicas de la diferencia sexual que aluden a las diferencias sociales entre los sexos, por lo que solo por este punto de vista se nos ha pretendido dar una educación distinta, no solo en nuestros hogares, en donde la mujer aparentemente tiene mas actividades correspondientes a su sexo, y el hombre simplemente no tiene, si no que en el ámbito profesional también se han diferenciado trabajos que pueden y deben ser desempeñados por hombres y otros por mujeres, y ahora también han etiquetado trabajos para aquellas personas que no están de acuerdo con su genero. Ahora bien, pienso que son las construcciones de género que condicionan la existencia de una valoración para varones y mujeres en las relaciones de poder que entre ellos se establecen y dan lugar a mecanismos de subordinación y exclusión en perjuicio de la población femenina, y que ha desencadenado una ola de la corriente feminista que ahora no quiere hacer nada por los del otro genero. Desde este enfoque es posible desentrañar la relación existente entre estas construcciones y el aprendizaje de los valores que son necesarios para un verdadero cambio en la ideología humana, durante sus experiencias educativas.

¿Por qué existe esta rivalidad? A mi parecer el principal punto al que debe de hacer referencia, es a nuestro sentido de pertenecía a un grupo, que depende en correlación a nuestros ideales o creencias, pero también creo que este punto de partida se da en el proceso de socialización que tiene lugar en la escuela, cargado de poder de simbolización, está condicionado por el cruce de variables contextuales como son la pertenencia a un determinado grupo o clase social, raza y sexo, así como las condiciones geopolíticas y el ciclo de vida en que se encuentran los individuos. Si bien puede resultar más sencillo desenmascarar el mito de la igualdad en la educación cuando se hace referencia a otras variables, como la clase social, que al género de los individuos, se impone en la educación democrática la tarea de identificar y transformar las prácticas institucionales y las actitudes que generan y legitiman comportamientos discriminatorios por razones de pertenencia al sexo femenino o masculino; más aún cuando éstos se cristalizan en representaciones de la realidad social, en valoraciones y en la normatividad jurídica y social que regula la convivencia humana.

La delgada línea existente entre la igualdad de derechos y las condiciones de hecho que obstaculizan la participación plena de las mujeres en la sociedad, da cuenta clara de la discriminación basada en el sexo de las personas. Se llama sexismo a la discriminación por personas de un sexo por considerarlo inferior al otro. El sexismo tiene variantes como el machismo, el hembrismo y otros1.

Para intentar explicar estas diferencias entre hombres y mujeres, que trascienden mas alla de la realidad biológica y que además determinan sus funciones en la reproducción humana, el vocablo sexo resulta insuficiente. De ahí que la categoría de género surge en las ciencias sociales para dar cuenta del conjunto de símbolos, valores, representaciones y prácticas que cada cultura asocia con el hecho de ser hombre y mujer. Este concepto introduce una distinción entre el sexo biológico, con el cual nacemos, y el género, que culturalmente se nos asigna y adquirimos; es decir, nacemos hembra y varón (sexos biológicos), y la cultura nos transforma en mujer y hombre (géneros sociales).

Bajo este ultimo concepto, nos damos cuenta que desde las definiciones mas básicas empieza a vez distinciones géneros, una distinción social, mas allá de la distinción que nos da la naturaleza a través de la biología, pero para abundar mas, tendremos a adentrarnos mas al tema; ahora bien el sexismo comporta consecuencias negativas para todos los individuos, varones y mujeres, porque limita las expectativas de comportamiento social y de ciudadanía que existen para cada uno de ellos en un momento y lugar determinados, me explico, desde siempre se nos a limitado en nuestras funciones, de acuerdo a nuestro sexo, lo cual a mi parecer a mermado grandes talentos, en todas y cada una de las áreas en donde haya distinción de genero para trabajar.

En México, al igual que en otros países del mundo, lose a establecido en sus constituciones, artículos defensores de la igualdad de géneros, en México es un derecho elevado a garantía individual, establecido en el artículo cuarto de la carta magna del país, por lo que los mecanismos de exclusión y/o discriminación por razones de sexo en la educación ya no se sitúan en el acceso al sistema ni en su estructura formal, al menos en lo que toca a la cobertura de la educación básica que actualmente atiende de forma paritaria a niños y niñas; Ahora, el debate sobre la igualdad de derechos y oportunidades en la educación se centra en la calidad y modalidades de la enseñanza, en el como se debe de enseñar a niños y niñas que no existe distinción por su genero, si no mas bien prepararlos para una competencia, en donde lo único que será valorado, será la capacidad de cada uno de las personas involucradas, o sea, el trabajo para el mas capacitado.

Tanto los contenidos de la educación como la forma de transmitirlos, los cuales moldean la concepción que hombres y mujeres tienen de la realidad social, de sus normas de funcionamiento, de los valores y principios que organizan la convivencia humana, están permeados por el sistema de género. Este sistema, que norma, regula y jerarquiza las relaciones entre los sexos, determina la manera en que las personas se representan a sí mismas, el desarrollo de sus motivaciones y las expectativas que tienen sobre su vida futura, en las que se incluye la ciudadanía. Así, como afirma Steven G. Smith, la distinción de género se entromete en el proyecto democrático como una mancha oscura.

Por lo que ahora es importante analizar el discurso explicito y el oculto sobre la educación de igualdad de géneros que se nos ha ido inculcando en nuestra educación, pues asi podríamos identificar desde que nivel de escolaridad, se le da un papel primario al genero masculino, y el secundario a la mujer, pues en este caso no se trata de discutir las diferencias biológicas, sino la interpretación y el significado que culturalmente se ha dado a las mismas, particularmente en el terreno de la educación y en los procesos de socialización que ahí tienen lugar, aclarando que a mi parecer no tiene la culpa de esta distinción, solo los medios educativos, si no también madres, hermanas, hijas, y en si toda mujer que se sienta desplazada por un hombre, no por sus capacidades si no por su genero, así como los hombres que nos negamos y nos es insoportable, que una mujer este sufriendo este cambio.

Introducir la perspectiva de género en el análisis y la transformación de las acciones educativas, además de remitir a la estructura formal de los sistemas educativos y a los programas formales, conduce necesariamente a identificar desigualdades sociales entre hombres y mujeres que se expresan y se mantienen en una variedad de aprendizajes que tienen lugar en las interacciones que se producen cotidianamente en el espacio escolar. Son múltiples y complejos los elementos, las situaciones y los procesos que configuran las prácticas educativas, susceptibles de dar cuenta de cómo actúa el sistema de género en ellos.

Integrar la categoría relacional de género en el análisis y la reflexión de las prácticas educativas significa también adentrarse en la dimensión ética de la educación, es decir, en el terreno del aprendizaje y la construcción de valores de una cultura de igualdad de géneros. Se impone, por un lado, revisar críticamente la fundamentación pedagógica y el funcionamiento de las instituciones educativas, para eliminar los sesgos sexistas que se filtran de diversas maneras en las dimensiones cognitivas, afectivas y actitudes diarias que conforman los procesos educativos, en cuyo desarrollo se juega el aprendizaje y la construcción de valores igualitarios entre las personas. De esta manera se podrá aportar al tránsito de la igualdad formal a la igualdad real de hombres y mujeres en nuestra sociedad. Por otro lado, es menester investigar cómo la diferenciación sexual de los individuos y las desigualdades que conlleva intervienen en la conceptualización, el desarrollo y la práctica de cada uno de los valores, objetivos y finalidades de la educación para la democracia.

El sexismo en la educación hace un profundo daño en aquellas personas que lo perciben de esta manera, pues bloquea el crecimiento de talentos y limita el crecimiento no solo de nuestro país si no también de la humanidad. El predominio de los valores masculinos y el silencio y menosprecio de los femeninos, así como la idea de las mujeres, de que pueden y son las indicadas para desempeñar cualquier trabajo, no por el hecho de sus capacidades, si no por el hecho de ser mujeres, crea un fuerte desequilibrio e iniquidad en el desarrollo de las sociedades. No basta con legislar cambios de conducta para lograr la igualdad; es necesario proceder desde la educación, toda vez que no es posible legislar cambios de actitud.

Respecto a la brecha digital

La Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer celebrada en Beijing en 1995 definió los medios de información y las nuevas tecnologías (TIC) como un sector crucial para lograr mayor igualdad, democracia y justicia social. La Unión Europea, por su parte, ya venía alertando sobre el problema de la baja participación de las mujeres en la Sociedad de la Información desde 1992.

En primer lugar, existe una gran desigualdad para las mujeres en el acceso a las tecnologías de la información a escala mundial. Un análisis del fenómeno de las nuevas tecnologías que no tenga en cuenta esta realidad es un análisis incompleto, puesto que la comprensión de este factor determinante se convierte en clave para entender la situación real del acceso de las mujeres a las nuevas tecnologías y, sobre todo, permite establecer las acciones positivas necesarias para poner estas tecnologías al alcance de toda la población. Por tanto, establecer un diagnóstico riguroso de la situación de acceso y uso de las nuevas tecnologías es el primer paso hacia su democratización. Muy posiblemente, los beneficios sociales de las tecnologías no serán el fruto de una evolución espontánea de la revolución tecnológica, sino que serán el resultado de políticas institucionales concretas.

En este sentido, los estudios muestran que no sólo hay diferencias en el acceso, sino también en la forma en la que mujeres y hombres hacen uso de Internet: los hombres hacen un mayor uso de la Red con fines de consumo y lúdicos, en los que, además, la presencia de productos tecnológicos es más acusada, mientras que las mujeres presentan una tendencia a optar por servicios de contenido práctico y social. En general, las mujeres utilizan Internet como un instrumento para realizar actividades específicas (mantener contacto con amigos y familiares, participar en grupos de diálogo, obtener información y realizar gestiones prácticas). Sólo en poquísimos casos las mujeres que utilizan Internet tienen conocimientos técnicos profundos, hacen un uso avanzado de la red y de sus aplicaciones o ejercen autoridad.

El nuevo modelo social basado en la información conlleva un claro riesgo que puede provocar desequilibrios: si el acceso a la información no es equitativo se añade un nuevo elemento de fractura social a los ya existentes. Así, el concepto de brecha digital hace referencia a la diferencia socioeconómica que se crea entre aquellas comunidades que tienen acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación y aquellas que no. Este término también incluye a las diferencias que hay entre grupos según su posibilidad para utilizar las TIC de forma eficaz, debido a los distintos niveles de alfabetización y capacidad tecnológica.

El concepto de brecha digital de género

Las mujeres aprovechan cada vez más las TIC en todas las esferas de la vida, pero al mismo tiempo, se produce “una brecha digital de género” manifiesta no sólo en el menor número de mujeres usuarias de las TIC, sino también en la persistencia de desigualdades estructurales específicas de género que constituyen barreras para su acceso y su uso. Al inicio de la aparición de las TIC, se partía de la idea de que no existía la brecha digital, sino que el retraso de algunos sectores, colectivos y países, era un estadio que se superaría con el tiempo y con el crecimiento económico (bastaría poner ordenadores para que la gente los utilizase). Hoy se constata, sin embargo, que hay diversos tipos de brecha digital y que ésta persiste y adquiere nuevas formas. Además de la brecha de acceso, hay una brecha de uso, una brecha de contenidos y una brecha de habilidades tecnológicas[1].

Como hemos visto, las desigualdades no se producen únicamente en el acceso a los equipamientos y en las posibilidades de acceso a Internet (primera brecha), sino que existen además desigualdades en la producción de información y contenidos, es decir, en los orígenes de la información, en la disponibilidad de contenidos y en la identidad de las personas que los emiten (segunda brecha).

Más allá de la desventaja femenina en el acceso a las TIC en general y a Internet en particular, que dibuja una primera brecha digital de género, se confirma la presencia de una segunda brecha digital, de alcance muy superior. Segunda brecha digital de género que no sólo es cuantitativa -determinada por la proporción de personas que acceden a las TIC- sino, también y sobre todo cualitativa, pues viene marcada por las diferencias en habilidades tecnológicas (qué se sabe hacer), en la intensidad (cuánto se hace) y el tipo de uso (qué se hace). Esta situación afecta de manera decisiva a quienes ya están incorporados a estas tecnologías y marca una situación de desigualdad de género de segundo nivel. Supone, en definitiva, la barrera más importante de cara a la incorporación efectiva (o e-inclusión) de más mujeres a Internet y, por tanto, del aprovechamiento de su potencial en términos de capital humano y social[2].

Si el análisis de los usos básicos ya indica la existencia de una segmentación de género en la utilización de la Red, la consideración de los usos avanzados, esto es, las aplicaciones de Internet más innovadoras en el terreno de la comunicación y el ocio, corrobora esa apreciación, al tiempo que plantea la decisiva cuestión de la presencia de otra línea de fractura: la tercera brecha digital de género. Los servicios TIC avanzados de comunicación y ocio tienden a ser menos utilizados por las mujeres. Las diferencias, esto es, la brecha de género, en los usos avanzados de comunicación es especialmente acusada en el caso del envío de mensajes a chats, grupos de noticias o foros de discusión (31%), telefonear a través de Internet (28%), la lectura de blogs (21%) o las videollamadas (14%). La brecha es mucho más acusada en los servicios avanzados de ocio: hay una fuerte desventaja femenina en todos los casos, con una media de diferencia del entorno del 30%. Especialmente aguda es la brecha en lo tocante a los juegos, tanto a su uso en red (58%) como a las descargas (42%)[3].

Esta situación es crucial a la hora de explicar la desigualdad de género en la Sociedad de la Información, en tanto que afecta precisamente al entorno clave en el que se fraguan y lideran los cambios tecnológicos, económicos y sociales. Si esas aplicaciones no están diseñadas para el apoyo y aprovechamiento del 50% de la población, constituyen una barrera para que las TIC contribuyan a la igualdad de género. De hecho, la misma existencia de esta brecha pone en cuestión la sostenibilidad del actual modelo de Sociedad de la Información.

En España, la participación de las mujeres en la Sociedad de la Información es baja, aunque se considera un paso positivo que los datos estadísticos hayan comenzado en algunos casos a ser desglosados por sexos, en consonancia con las directivas de la UE. Existen algunos estudios y experiencias que integran el análisis de género en el estudio de las TIC (Castaño, 2003), pero en general sigue siendo común la tendencia a considerar que las mujeres están afectadas por la “brecha digital” de la misma manera que los hombres, sin tener en cuenta las especificidades englobadas en torno a la “brecha digital de género”.

Causas

En general, la literatura y la investigación sobre la brecha digital de género[5] atribuyen su existencia a dos tipos de causas, por una parte las relacionadas con la posición de las mujeres en el mercado de trabajo; por otra, por condicionamientos culturales.

Se considera que las diferentes disponibilidades de tiempo libre de hombres y mujeres también influyen en las diferencias de acceso y uso de Internet. Las mujeres, al haber asumido casi en exclusiva, el mantenimiento y cuidado del hogar y de las personas dependientes en el ámbito familiar, han dispuesto de menos tiempo que los hombres para emplear en su ocio y en su desarrollo personal y profesional.

La introducción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación se ha producido en buena parte a través del mercado de trabajo. Pero las mujeres se han incorporado más tarde a ese mercado y, como sabemos, todavía hoy sufren una tasa de desempleo mayor. Además, se han incorporado a sectores laborales no excesivamente rápidos en la implantación de las nuevas tecnologías como la educación, la salud y los servicios sociales. Todo ello hace que las mujeres se enfrenten a mayores dificultades en el acceso a las TIC, lo que tiene graves consecuencias para ellas en múltiples planos, desde las mayores dificultades para el acceso a la formación que ofrecen las TIC hasta mayores dificultades en la búsqueda de empleo (téngase en cuenta que se calcula que el 60% de las nuevas oportunidades de trabajo durante los cinco últimos años a nivel europeo ha correspondido al sector de las TIC) o menor acceso a la información y a los recursos que ofrece Internet.

Como afirma Gloria Bonder[6] , si no se realizan esfuerzos consecuentes desde el Estado, las empresas y la sociedad civil para garantizar las oportunidades de acceso y, especialmente, de apropiación de la tecnología de sectores marginalizados y empobrecidos, es altamente probable que las brechas socio-digitales se incrementen (Bonder, 2004).


[1] Castaño, Cecilia; Martín, Juan; Vázquez, Susana; Añino, Sara. Observatorio e-igualdad, informe final. Universidad Complutense de Madrid, 2007.

[2] Las brechas digitales de género. Observatorio e-igualdad, Universidad Complutense de Madrid, 2008.

[3] Datos del Observatorio e-igualdad (UCM) a partir de INE 2008.

[4] TICs en los Hogares 2008. Encuesta de INE sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares Españoles, 2008.

[5] Bertomeu, Angustias; Castaño, Cecilia; Sallé, Mª Ángeles. Igualdad en la sociedad de la información. Una sociedad de la información para la Igualdad. 2006.

[6] Bonder, Gloria. Mujeres en ruta hacia la Sociedad del Conocimiento: reflexiones sobre contextos y oportunidades. Cátedra Regional UNESCO Mujer, Ciencia y Tecnología en América Latina, noviembre 2004.

Bibliografía

trabajo titulado Género y TIC: hacia un nuevo modelo más equilibrado o la Sociedad de la Información a dos velocidades, realizado por Amelia Rodríguez para la asignatura Ciencia, tecnología y sociedad del Máster en Comunicación Científica y Periodismo Científico de la UNED

Jacques Delors, La educación encierra un tesoro, informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI, UNESCO, México, 1996.

Hierro, Graciela, "Género y educación", La Ventana, Revista de Estudios de Género, núm. 2, diciembre de 1995, editada por el Centro de Estudios de Género de la Universidad de Guadalajara.

Usos, dificultades y posibilidades de la categoría de género", La Ventana, Revista de Estudios de Género, núm. 1, Centro de Estudios de Género de la Universidad de Guadalajara, Guadalajara, julio de 1995.

Las mujeres y las políticas públicas", Documentos de trabajo, núm. 18, Fundación Friedrich Ebert, México, 1989.

Fuentes

Rincón del vago

http://educacionparalaciudadania.wordpress.com/category/las-relaciones-humanas-hombres-y-mujeres-s-b1/.

1 http://es.wikipedia.org/wiki/Sexismo

2 Steven G. Smith - 1992

3 http://www.inmujer.gob.es/areasTematicas/estudios/serieEstudios/docs/mujeresNuevasTecnologias.pdf